UGT y CCOO exponen al presidente del Gobierno de Canarias los problemas de los artistas de los establecimientos turísticos

El sector está sometido a un “precariado cultural”, de este numeroso colectivo de trabajadores que se dedican en Canarias a las actividades artísticas y recreativas, que lo hacen en unas condiciones laborales “cercanas a la explotación”

Representantes de la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT Canarias, (FeSMC-UGT ), y de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO Canarias,  se reunieron este lunes con el presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, para transmitirle los problemas y resistencias que encuentran entre el empresariado turístico canario para iniciar la negociación del primer convenio colectivo del personal que realiza los espectáculos artísticos en las instalaciones hoteleras de las zonas turísticas del Archipiélago.

Los representantes sindicales han solicitado al presidente del Gobierno que la administración que preside realice algún tipo de actuación para que pueda materializarse el derecho fundamental a la negociación colectiva de este numeroso colectivo de profesionales, compuesto por más de 2000 personas, que desarrollan su actividad artística en penosas condiciones de seguridad, salarios, contratación y reconocimiento profesional.

Los sindicatos señalan que el sector está sometido a un “precariado cultural”, al constatar que este numeroso colectivo de trabajadores que se dedican en Canarias a las actividades artísticas y recreativas lo hacen en unas condiciones laborales “cercanas a la explotación”. Entre los problemas destacan los relacionados con la salud laboral, las contrataciones fraudulentas, las amenazas por parte del patrón y el intrusismo profesional entre muchas otras.

Se trata del colectivo de personas que se dedica a amenizar la estancia de los turistas en los hoteles y locales de ocio: músicos, animadores, ilusionistas, etc. que son tan dignos trabajadores de la cultura como los que se suben a los grandes escenarios y que, sin embargo, sus remuneraciones son propias de un campo de explotación, con salarios que al cabo del mes no alcanzan ni remotamente los mil euros. Asimismo, los sindicatos coinciden en que estos trabajadores aportan un importante valor añadido a la oferta turística, pues ninguna instalación hotelera quiere prescindir de estos profesionales por la demanda de los turistas.

Se da el caso de trabajadores que desempeñan su función durante muchas horas del horario nocturno y que se llevan para su casa no más de 30 euros, teniéndose que pagar la seguridad social de su bolsillo. Y, además, si se quejan de sus condiciones, el empresario les amenaza con no volver a trabajar en esas instalaciones o, lo que es peor, en toda una cadena hotelera.